Semanarioprensalibre's Blog

Just another WordPress.com weblog

Una mujer decidida a vivir su vida

La intromisión de Muriel Spark

Que en tu primer trabajo como escritor te toque reescribir aburridas autobiografías, para darle un estilo literario que no tienen, no está nada mal; especialmente si ese trabajo sirve para ayudarte a terminar tu primera novela, y mucho más si te toca vivir en el Londres que acaba de pasar la guerra, con sus racionamientos y penurias, como es el caso de la protagonista de “La intromisión”.

Pero hay algo que no funciona: la inquietante personalidad del empleador e ideólogo de la obra, las autobiografías que deben esperar 70 años para ser publicadas, y esos personajes que empiezan a tener extrañas actitudes, que parecen mezclarse con las alternativas de tu propia novela.

Con ese argumento, Muriel Spark (1918-2006) narra una historia casi policial, de intriga y suspenso, pero que al mismo tiempo es parte de su propia vida la que aparece reflejada en el personaje de Fleur Talbot, que tiene como su mejor amiga a la esposa de su amante y la nada fácil tarea de no perder un empleo que significa la única posibilidad de poder comer en una ciudad empobrecida y  hostil.

Intrigas, calumnias, la desaparición del manuscrito de su propia novela, y las presiones de su empleador desesperan a Fleur Talbot, quien debe luchar con todas sus fuerzas para evitar las trampas que aparecen en su camino; y al mismo tiempo hacerse fuerte en su labor literaria particular.
Justamente ésta será la novela más autobiográfica de Spark, y donde brinda las mayores precisiones sobre su forma de escribir, la búsqueda de personajes y la forma de encontrar el comportamiento más adecuado para las situaciones en que ella misma los coloca. Esa lucha por encontrarle salida a una situación apremiante, escribe la protagonista, “era como escribir páginas de una novela”.

“Con frecuencia me preguntan de dónde saco las ideas para mis novelas. Solo puedo decir que mi vida es así, que se vuelve una experiencia más de ficción, reconocible únicamente por mí…” explica, en la novela donde se mezcla la realidad y la ficción en varios planos, hasta confundirse casi con su propia vida.
La intromisión ya había sido editada en los años 80 por la editorial Emecé con el nombre de “Vagando con intención”, y ahora, con edición de la Bestia Equilátera se presenta a los lectores argentinos, para conocer un poco más a esta escritora nacida en Escocia y que recibiera en 1993 el título de “Dama al Servicio del Imperio Británico”, en consideración a su trabajo en el espionaje inglés durante la segunda guerra.

Su obra literaria está compuesta por más de veinte novelas, cuentos y biografías. Algunas de sus obras más reconocidas son la biografía de Mary Shelley, y las novelas La plenitud de la señorita Brodie (1961), llevada al cine y al teatro con gran éxito; Memento mori (de intriga y suspenso), La balada de Peckham Rye, El asiento del conductor (enmarcada en la novela negra), Las señoritas de escasos medios (visión descarnada de la Inglaterra de la posguerra). La mayoría de ellas no traducidas o difíciles de conseguir en Buenos Aires.

Amiga del escritor Graham Greene, éste  la ayudó en sus peores momentos con una pensión alimentaria para salvarla de la miseria, con la condición de que nunca le diera las gracias ni rezara por él. Recién en 1950, cuando ganó un prestigioso concurso de relatos en The Observer, pudo encarrilar su vida de escritora con un éxito que la acompañó hasta el pequeño pueblo de la Toscana italiana donde vivió y escribió hasta su muerte.

R.B.

La Bestia Equilátera – 256 pág. – $73
Anuncios

marzo 16, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (109) por Roberto Brey

109

Juana Manuela Gorriti (continuación)
 
En 1874 se estableció en Buenos Aires, donde se dedicó a recopilar e imprimir su producción y a escribir relatos autobiográficos, como el texto titulado “Lo íntimo”, editado luego de su muerte, en Buenos Aires, en 1892.
En 1879 regresa a Lima donde fallece su hija Mercedes. Entre 1880 y 1886 viaja entre Lima y Buenos Aires. En 1886, anciana y enferma regresó desde Buenos Aires a Salta en ferrocarril, acosada por el presentimiento de la muerte, para visitar los escenarios de su infancia.
Para muchos, precursora de la novela argentina, pues los cimientos de la actual están en la generación del 80, significó un siglo de avance por el sólo hecho de haber tenido que valerse por sí misma, en un mundo hostil e insensible a sus aspiraciones.
 
Justamente, es la estudiosa argentina Alicia Poderti, quien asegura: “La historia de la novela en Argentina se inicia con la publicación de su relato La Quena, en 1848”. En realidad, desde 1845, cuando la Revista de Lima publicó los primeros capítulos La quena, su primer relato de unas 60 páginas, siguió escribiendo casi sin interrupción).
Para Poderti: “La escritura de Juana Manuela Gorriti, innovadora del discurso femenino y el imaginario nacional, se va construyendo sobre su propia biografía, en la que se conjugan las incipientes historias nacionales de tres países: la Argentina andina, Bolivia y el Perú. En su producción es posible descubrir la forma en la que se creó un espacio femenino dentro de las comunidades de cada país, la historia de las representaciones nacionales formativas, el lugar de la literatura en las sociedades poscoloniales y la intimidad de las guerras independentistas, en las que a la mujer le cupo un lugar fundamental.”
 
Además de la novelesca vida de Juana Manuela Gorriti y su prolífica labor literaria, también es reconocida por su libro de cocina autóctona: “La cocina ecléctica”, reconocido no sólo por su valor gastronómico, sino también como aporte documental de recetas folclóricas argentinas, de otros países latinoamericanos y de la  cocina europea de su época. Una anécdota cuenta que las empanadas son llamadas en Bolivia “salteñas” debido a que como esposa del presidente boliviano Belzú difundió su preparación y consumo en ese país.
 
Otra estudiosa argentina, María Gabriela Mizraje, dice al respecto: “Cocina ecléctica (1890) puede recorrerse como pot-pourri de la memoria en que todo sucede hasta el hartazgo. Lugar donde probar lo local, otro mapa, un recorrido geográfico-gastronómico donde el plato puede funcionar como bandera, sinécdoque de la nacionalidad y excusa de las historias. Tradición de mujeres que (se) entregan (con) sus recetas. En Cocina ecléctica se guarda en verdad una receta literaria: cómo agotar las posibilidades de la femineidad en la escritura, la marca temática que constituye una decisión formal, lícita de imitaciones, como lo prueba Emilia Pardo Bazán.
 “La escritora del triunfo de la femineidad y los derechos de la mujer queda, sin embargo, inmersa en las contradicciones que su contexto le imprime. Demasiado romántica para ser estéticamente vanguardista, demasiado emancipada para resultar tradicional, Juana Manuela Gorriti corre y descorre a lo largo de sus textos los perfiles de la mujer que idealiza para las demás (virgen, esposa, madre).”
 
Y agrega describiendo la escritura toda de Gorriti: “si las recetas recorren una geografía heterodoxa y proceden de diferentes manos, el circuito de lecturas, tradiciones y apuestas que cruza las decisiones literarias de Gorriti reconoce, por lo menos, las filiaciones indígenas y española, lo gauchesco y lo norteamericano, los gustos de Paris, de Italia, de Alemania. Gorriti mezcla en citas y referencias, en emulaciones e inhumaciones estos derroteros textuales de la cultura universal que le han acercado el doctor general -su padre-, el canónigo, el coronel, el otro doctor, la biblioteca de los franciscanos; Juana Manuela no ignora a Poe ni a George Sand, a La Rochefoucald ni al canto quichua, a José Hernández, a Ricardo Palma o a Emile Zola. Mujer de su tiempo, intelectual al día del circuito posible por estos puertos del Atlántico, dedica, difunde, alude y construye tales cruces (…) Estuvo entrenada en crítica, en arte, en historia. Supo de las encrucijadas políticas y de las determinaciones económicas. Supo que la Bolsa de Comercio era una fagocitadora a la cual resultaba preciso temer (y esto lo entendió de manera absolutamente sagaz, moderna y previsora). Supo que el fin de siglo sacudiría las luces de toda la inmigración agazapada y que la inminencia política cambiaría algunos derroteros de la patria. Supo que el dandysmo achataba los méritos de la gesta patriótica de la Independencia y que los ponchos empezaban a caer allá donde se henchían las capas. Supo de la diferencia entre ser patricio terrateniente y ser aristócrata. Y supo, finalmente, que su apellido sufría un último destierro.”
 
José María Torres Caicedo (1830-1889), un colombiano que en 1863 prologó una edición de sus obras y que era un estudioso de la literatura argentina de entonces, la describe así: “Belleza de cuerpo, nobleza de sentimientos, elevación de ideas, bondad de corazón, prendas del alma, gracia en el decir y talento para contar; eso, más que eso, las decepciones y las lágrimas, forman la aureola que brilla sobre la inspirada frente de esta literata americana.”
 
De Juana Manuela Gorriti se puede leer “Quien escucha su mal oye”, en:
http://es.wikisource.org/wiki/Quien_escucha_su_mal_oye

“Una apuesta” en: http://es.wikisource.org/wiki/Una_apuesta

Las obras completas se pueden leer en: http://www.google.com.pe/books?id=DBqfgbR3keEC
 
Ir al capítulo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11/12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68  69  70  71  72  73 74  75  76  77  78  79  80  81  82  83  84  85  86  87  88  89  90  91 92  93  94  95  96  97  98  99  100  101  102  103  104  105  106  107  108

febrero 24, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

“Chuli”, tatarabuela de 97 años, habla de su vida

Chuli hoy

“Chuli” nació en el barrio de Olivos y conoció al que seríasu marido a los 17 años. De esa unión nació su única hija, Lucía, que tiene hoy 65 años y que tuvo dos hijos, María y Julio. María, de 45 años, tuvo a su vez también dos hijos, Victoria y Augusto. Victoria tiene hoy 24 años y un hijo de 3 años que es Juan Francisco.

Tanto su hija, su nieta y su bisnieta tuvieron a su primer hijo a los 20 años y es eso lo que permitió que Chuli se convirtiera en tatarabuela a los 93 años de edad.
Victoria Graciela Mariani de Santa Ana, “Chuli”, vive hoy en Florida, Vicente López, con su única hija. Su casa, de estilo colonial, es cálida y alegre, con un jardín lleno de plantas y de flores y es aquí donde recibe a Prensa Libre para compartir su historia con los lectores.
Chuli nació un17 de julio, allá por 1913, en una casa de Olivos que todavía hoy se puede ver sobre la avenida Maipú. La casa tenía un gran parque que la rodeaba y daba a Maipú por el frente y a Juan de Garay por sus fondos. Ella era la menor de cuatro hermanos. Sus padres, de origen italiano, la llamaban“Picciulina”, que quiere decir “chiquitita” y de allí viene su apodo: “Chuli”. Recuerda al matrimonio de sus padres, Adela y Hugo, como un matrimonio unido y armonioso y a sus hermanos como muy protectores y compañeros en sus juegos de niña, travesuras y aventuras. Su única responsabilidad de aquella época era estudiar, terminó sus estudios primarios y secundarios y estudió piano.
Chuli es una mujer dulce y serena, que infunde tranquilidad al escucharla. De contextura pequeña y figura grácil, camina con movimientos lentos pero seguros. Una sonrisa amorosa suele acompañar sus palabras y sus ojos de un celeste intenso miran con vivacidad a su alrededor. Los años transcurridos no han podido borrar de su cara los rasgos de una mujer bellísima. Con una inteligencia y una claridad mental llamativas, cuenta cómo conoció al amor de su vida:

Chuli a los veinte años

-Yo tenía 17 años y él era tres años mayor. Se llamaba Raúl y vivía, desde hacía un tiempo, a una cuadra y media de mi casa.

Raúl nació en 1910 en una casa de San Isidro que aún conservaba túneles que daban al río y por los que alguna vez se había transportado contrabando. En su infancia esa casa fue escenario de los juegos infantiles y de grande recordaría esos túneles donde aún había anillas de hierro de las que alguna vez se utilizaron para retener a los esclavos. Sus estudios los realizó en el colegio Nacional de San Isidro, fundado en 1916.
-Un día me vio cuando yo salía con mi hermana y desde entonces buscó la manera de poder hablar conmigo, lo que no le resultó para nada sencillo aún viviendo a tan poca distancia uno del otro. Una tarde vio al cartero dejando una carta en el buzón de mi casa, se acercó y le preguntó el apellido de la familia que vivía allí. Así pudo buscar mi número de teléfono en la guía y llamó. Lo atendió una de mis hermanas, pero cuando le pidió hablar conmigo yo me negué a atenderlo. Imagináte, ni sabía quién era, cómo le iba a andar respondiendo un llamado así. Pero él no se dio por vencido. Escribió una carta presentándose y ni siquiera tuvo que enviarla por correo, pues una tarde que me vio en el parque de mi casa, la dejó en el cerco de arbustos que daba a la calle y me pidió que la leyera. Lo hice y me gustó tanto lo que allí me decía y el modo que lo decía que entonces sí, la próxima vez que me llamó por teléfono, lo atendí (sonríe con mirada pícara).
-¿Comenzaron a salir juntos a partir de aquel momento?
-¿Salir? No, ni hasta la esquina. En aquella época para poder salir conmigo, él debía conocer primero a mi familia y así lo hizo tiempo después. Entonces sí, comenzamos a salir, pero nunca solos, siempre acompañados por alguien de la familia. Me acuerdo que “mi gordo” le preguntó a mi mamá, cuando faltaban solamente tres días para nuestro casamiento, si podíamos ir a tomar un té a pocas cuadras de casa, los dos solos. Mi mamá le dijo que para qué, que si habíamos aguardado tanto tiempo haciendo las cosas bien y como se debe, aguardáramos un poquito más, que sólo faltaban tres días para estar casados. Y no nos dejó.
Recuerda entonces una anécdota graciosa que ocurrió al día siguiente de su noche de bodas:
-Salíamos del hotel donde pasamos nuestra noche de bodas y estábamos caminando por Florida, lo recuerdo muy bien, y entonces “mi gordo” me dice que mire para atrás. Yo pensé que había alguien conocido, pero no era eso, era que él quería que viera que, por primera vez en diez años, estábamos solos, sin nadie que nos acompañara y siguiera a todos lados.
-¿Por qué tardaron tantos años en casarse?
-Mi esposo había perdido un ojo siendo un niño. Fue un accidente que, de alguna manera, marcó su vida. Pues debido a su visión disminuida nunca pudo concretar su sueño de ser piloto militar. Pero sí fue piloto civil (confiesa con orgullo). La falta de ese ojo comprometió mucho la visión del otro y mientras estábamos de novios debió ser operado. En aquellas épocas la medicina no estaba tan adelantada cómo hoy en día y todo se hacía muy difícil, costoso y doloroso. Eso dio como resultado que él no pudiese trabajar durante varios años, por lo que todos nuestros proyectos y planes de casamiento se vieron demorados.
-¿Cómo describiría al amor, Chuli?
-Considero que si el amor es verdadero hay una entrega total al otro. No hay secretos. Poder contarle todo a la persona que se ama crea confianza y une a la pareja. Mirá, desde que yo conocí a “mi gordo” para mi no hubo jamás otro hombre. Me brincaba el corazón cada vez que él llegaba a casa, tanto a los más de veinte años de estar casada como cuando recién estaba de novia. Mi marido se iba y me daba un beso y llegaba y me daba otro, así cada día desde que nos casamos. Estuvimos 25 años casados y fueron 25 años de felicidad. Cuando murió mi esposo yo tenía 53 años y aunque era joven jamás se me ocurrió pensar siquiera en volver a estar con alguien. ¿Cómo podía yo imaginarme al lado de alguien después de haber estado al lado de un hombre como el que fue mi esposo? El primer beso y el último fueron para él.
Chuli hace una pausa. Los ojos brillan pero esta vez el brillo es diferente, algo húmedo y triste.
-¿Imaginó alguna vez que iba a conocer a un tataranieto suyo?
-Jamás. Hasta tenía terror de no llegar a ver a mi hija grande. La verdad es que la vida ha sido muy generosa conmigo por darme esta posibilidad de conocer a Juan Francisco. Es un regalo que renueva la ilusión, que le agrega motivos a querer seguir viviendo. La llegada de un bebé a la familia reaviva el deseo de vivir, por las ganas que se sienten de ir viendo al niño, al adolescente y al joven en el que ese bebé se irá convirtiendo.
-¿Encuentra muchas diferencias entre las familias de hoy y las queconoció en su juventud?
-Sí, son muchas las cosas que han cambiado. Particularmente me llama la atención que los jóvenes parecen estar siempre apurados, más preocupados por lo que vendrá que por lo que están viviendo en ese momento. Y así, no se disfruta. Se pierden las cosas lindas que están viviendo por estar pensando en las que vendrán. Pareciera que todo está fuera de lugar, fuera de tiempo. Por ejemplo, hoy los chicos jóvenes deciden irse a vivir juntos cuando aún no saben bien lo que quieren. Reconozco que muchas de las costumbres que había en mi época de juventud eran algo exageradas, pero te digo una cosa, yo no veo nada bien eso de las relaciones prematrimoniales. Antes llegábamos al matrimonio con mucha ilusión y eso lo hacía muy bonito. Respecto a los hijos, también noto muchas diferencias. Hoy, la mayoría de los hijos no respetan a sus padres y en parte es porque no encuentran en ellos el ejemplo a seguir.
-¿Algún momento difícil?
-Mi vida no ha sido fácil. Todo nos costó mucho. Para poder comprar nuestra primera casa, mi esposo y yo hicimos muchos sacrificios como no poder ir nunca de veraneo y tener que limitarnos en muchas cosas.
-Chuli, ¿se siente satisfecha con todo lo vivido hasta hoy?
-Plenamente satisfecha. Viví rodeada de amor que es lo más importante en la vida. Y me enorgullece poder ir siempre con la frente muy alta, habiendo vivido una vida decente, con honor y con respeto por los demás, y hasta habiendo podido convivir con las cosas de hoy en día y adaptándome a ellas.

Link Permanente:  http://www.sprensalibre.com.ar/index.php?id=3146

octubre 11, 2010 Posted by | Uncategorized | , , | Deja un comentario

‘Las juanas’ somos todas, si maltratan a una nos maltratan a todas

Juana Azurduy es un colectivo de mujeres que produce, organiza y lleva a la práctica diferentes estrategias para encontrar soluciones a las diferentes problemáticas de género, a través de reuniones y talleres. Maltrato en el hogar y laboral, falta de educación sexual, asistencia inadecuada en las oficinas públicas, leyes de género que no se cumplen. La lista es larga. Prensa Libre juntó a nueve mujeres del movimiento, la mayoría habló y opinó sobre los problemas de género, otras asintieron en silencio.

Entre ellas, para abreviar se llaman “Las juanas”. Hay jovencitas, mamás, abuelas, son las mujeres que participan en el programa Juana Azurduy, un colectivo femenino que mediante charlas, talleres y otras estrategias abordan los problemas de género para hallarles solución concreta.

Laura vive en el barrio, El Garrote, en el límite entre Tigre y San Fernando cerca del Canal. Forma parte del grupo desde hace cuatro o cinco años. Maltrato en la familia, en el trabajo y en el noviazgo, y falta de educación sexual adecuada, enumera entre las cuestiones que sufrió y pudo observar que otras sufren en su barrio.

“Las mujeres somos vergonzosas y preferimos callar ciertas cosas” revela y relata queva a la psicóloga para recomponer su autoestima después de soportar años de violencia doméstica. Uno de sus logros es que le hizo ver a su propio hijo que repetía lo del padre y ejercía violencia contra su propia pareja.

Irma vive en el barrio Esperanza, de Benavídez, en Tigre. Tiene una hija adolescente embarazada, pero el novio no se hizo cargo de la situación, es más, le pidió a la joven la interrupción del embarazo a lo que esta no accedió y terminó abandonada. Teresa, otra vecina,sostiene: “los dos tienenque ser responsables no solo la mujer”.

Liliana Aguirre es la coordinadora del programa en toda la región. “Cuando maltratan a una nos maltratan a todas” grafica y relata: “Si les preguntás a las mujeres ¿qué hacés? te contestan: -Nada: cuido a mis hijos, los educo, mantengo limpia la casa, hago la comida, lavo y plancho la ropa de toda la familia, estudio, trabajo. Nada”.

Liliana define a la violencia de todo tipo, como uno de los ejes importantes. “Durante la crisis de 2001 las mujeres tuvieron que salir a buscar comida. Los hombres estaban sin trabajo. Pero asíy todo nos costó pues si militábamos o íbamos a una marcha, por supuesto, después de dejar lista la casa, nos decían que éramos unas atorrantas”.

Susana, otra vecina de Esperanza–vive allí con siete hijos-aclara: “No estamos contra los hombres, buscamos la igualdad, conocer nuestros derechos y hacerlos valer” y relata: “Para exigirle alimentos a mi ex marido estuve ocho meses yendo y viniendo a todos lados para hacer trámites”.

Luego explica su teoría: “Nos desarmaron. Nuestras abuelas les dijeron a nuestras madres y ellas a nosotras: casate, tené hijos y cuidá a tu familia,ése es tu deber. Pero tendrían que habernos dicho: estudiá, sé vos misma. La que impone de esa manera es la sociedad, que es machista”.

Verónica tiene 17 años, cursa el polimodal, dice que ve como el marido de su hermana, al llegar a casa luego del trabajo, dice: “¿Estás cansada? Si vos no hacés nada”.Luego indica que las jóvenes se hacen respetar más, aunque reconoce que hay violencia en el noviazgo cuando el novio busca imponer una conducta.
 

Justificaciones

Liliana sostiene que las jóvenes pasan por alto violencias psicológicas o justifican los avances: “Me pega pero me quiere”. “Un poco de celos no está mal”. “Es bueno; es que trabaja todo el día” son justificaciones que suelen escucharse en los talleres. Teresaagrega que en su familia no se hablaba del tema de violencia

“No es lo mismo que te llamen por tu nombre, a que te digan boluda”, grafica luego Liliana y pone de relieve “el diálogo y la escucha” como los instrumentos más importantes de los talleres. También aclara que se aprende a “no juzgar a las que vuelven con el golpeador. Pues no es una decisión superficial el cambio”.

¿Enfermedad?

En este punto las mujeres debaten si la violencia que ejercen los hombres sobre otros miembros de la familia indefensos puede ser considerada una enfermedad o un comportamiento abusivo de otra índole. No se ponen de acuerdo y deciden pasar al tema de la violencia institucional contra las mujeres.

Gabriela, una vecina que es psicóloga, aporta: “Las instituciones no tienen herramientas. Hay burocracia, te hacen llenar mil papeles. Faltan profesionales idóneos. No hay intimidad para poder contar lo que te pasó en privado y a una sola persona, no a varios”.

Iniciativas

Susana recuerda que en el barrio La Cava, de San Isidro, el grupo juntó cerca de 60 mujeres para ser atendidas en el hospital municipal y que se les aplique el DIU (dispositivo intrauterino), mediante un programa vigente por ley nacional, y quedó en la nada por las trabas que impulsaron desde el mismo hospital.

“Sufren las más pobres porque no tienen la plata para acceder”, afirma Susana y explica: “la búsqueda es un sistema racional, con el apoyo de profesionales, sin riesgos para la mujer, que garantice la existencia de profesionales dispuestos y el derecho a decidir sobre el propio cuerpo”.

 
Otro de las iniciativas que abordan “Las juanas” es la de “valorizar el trabajo doméstico de la ama de casa en su propia casa, que solo es remunerativo cuando se hace para otros”, explica Susana. A modo de conclusión Liliana resume: “tenemos una lucha largapor delante, recién ahora la mujer empieza a reconocer sus derechos”.

En la zona norte las actividades del Movimiento de Mujeres, Juana Azurduy, incluye charlas, cursos y talleres sobre salud reproductiva y sexual, vida plena y violencia de género, donde participan mujeres de 13 a 60 años. Se realizan en barrios como La Cava y Bajo Boulogne, en San Isidro; Las Tunas y Esperanza, en Tigre.

Un libro
En noviembre último se presentó en la sede San Isidro del gremio judicial el libro, Se trata de Nosotras. La trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, una compilación de distintos autores y visiones sobre el tema, elaborada por la diputada nacional Cecilia Merchán y la especialista Mercedes de Isla.

La idea de presentar el libro en la zona norte nació de un encuentro de género en Escuela N° 1 de San Fernando con mujeres de este distrito, Tigre y San Isidro, que reveló muchos temores de las mujeres de la zona sobre la trata y sobre la violencia familiar, recordó entonces, Valería Rizzi, otra referente zonal de “Las juanas”.

Durante el encuentro se denunciaron casos de violencia de género contra varias jóvenes de estos distritos. Allí también se reveló el hecho de que no existe en la zona un lugar, estatal y seguro, para víctimas de violencia de género que deben dejar su casa pues corren peligro la vida propia y la de los hijos.

marzo 5, 2010 Posted by | Comunicación | , , , | Deja un comentario

Dinosaurios, peques y piletas

Por Sandra Russo

Página 12

El barrio Alto Comedero, hacia donde fue creciendo San Salvador de Jujuy, se deja ver con la perspectiva del cerro. Entra uno en él como en cualquier barrio suburbano, acostumbrando los ojos a la pobreza, que aumenta en relación inversa al centro. Esto último es aplicable al mundo.

De pronto se ven las casas del barrio Túpac Amaru. Son hileras de cuadrados pintados con los colores de la tierra norteña. Celestes, amarillos, ocres, verdes. En muchos tanques de agua, que coronan las casitas como las chimeneas de los cuentos clásicos, sobre el negro brilla la imagen de Túpac Amaru. Es una imagen fuerte, desprendida de lo expresionista del retrato histórico. Es elemental: recrea el elemento indígena y el gesto resistente.

Esas viviendas sociales que a cualquier contratista del Estado le cuestan 130.000 pesos, a la organización le cuestan 86.700. Para abaratar los costos producen ellos mismos los bloques de cemento y las carpinterías metálicas. El taller metalúrgico tiene tres turnos: trabajan las 24 horas. Y apenas hubo un excedente, se montó la fábrica textil. En ella, la encargada explica las tareas de los hombres y las mujeres que costuran absortos en su trabajo y rodeados de una pulcritud luminosa. Son 146. Hacen delantales blancos. Pero también acolchados y remeras bordadas por encargo. Sobre la inmensa pared del fondo, la pared indica: “Compañero, tu patrón no comerá más de tu pobreza”.

Los orgullos actuales de la Túpac Amaru son tres: el Cemir (Centro Integral de Rehabilitación para personas discapacitadas), el Parque acuático y el Parque temático. Los tres son sorprendentes, por distintos motivos. Pero probablemente en el Cemir se concentren los ataques de emoción o de llanto de los visitantes que llegan para conocer el barrio. Sobre todo si se trata de hombres o de mujeres que alguna vez entrevieron un orden de las cosas diferente. Incluso allí se ha registrado la emoción de algún cronista con firma conocida de un gran diario. La cobertura después no reflejó ese momento.

El Centro de Rehabilitación fue construido en cuatro meses. A la entrada hay una plaza con juegos adaptados. El edificio tiene todo lo que podría tener un centro prestador de servicios de las prepagas más caras, aunque es gratuito y abierto a la comunidad. Pasará como con el tomógrafo del Centro de Integración Comunitaria. Les derivarán pacientes de los hospitales provinciales. El de la Túpac fue el segundo tomógrafo de la provincia. En el nuevo edificio hay salas preparadas para diferentes discapacidades, un enorme gimnasio acondicionado con antideslizantes, pileta climatizada, una sala con cámara Gesell para que la usen psicólogos y psicopedagogos. Hay baños en distintas versiones y con variantes de protección, y salas con la acústica preparada para discapacidades auditivas. Es probable que la emoción surja en la visita al Cemir porque allí lo que se ve es la obra de gente que fue débil y ahora es fuerte, y piensa y trabaja para otros débiles. En eso, después de todo, reside gran parte de un gran sueño colectivo que atraviesa el tiempo y las generaciones. Cuando uno se emociona en el barrio de la Túpac es porque eso ya no se sueña. Se ve.

Fue en las copas de leche, según cuenta más tarde el Reptil (que se llama Sergio, tiene 23 años y es hijo de Milagro Sala), que detectaron que en las casas había niños y adultos discapacitados. Muchos estaban en la cama. Las familias no sabían qué hacer con ellos. Tomaron cuatro casas y provisoriamente armaron un centro de rehabilitación para que esas primeras cincuenta personas tuvieran asistencia. Ahora están listos para recibir a muchos más.

Pero son los Parques los que delatan un aspecto un poco surrealista de la Túpac. Los parques, que están hechos y pensados para la comunidad pero en especial para los niños, tienen una identidad por el momento indescifrable, porque es una identidad en construcción. La Túpac Amaru ya no es la organización social conocida por hacer miles de casas. Fue la acción, la obra, la que les dio derecho al discurso político. Y aunque haya internas irresueltas entre los movimientos sociales, está claro que más allá de las resistencias tanto del sistema como de parte de la clase política, esos movimientos tienen derecho a elevar, poner en escena y pelear no sólo por sus intereses, sino también por sus convicciones. La redistribución de la riqueza siempre evita hablar de la redistribución del poder.

El parque acuático refleja la obsesión de Milagro Sala por las piletas. La Túpac ha salpicado la tierra hirviente de Jujuy con piletas de natación. Están por todas partes. Son la reivindicación del alivio y la recreación. Son piletas en las que a ningún chico le revisan la cabeza para ver si tiene piojos. El parque acuático es el clímax de ese impulso. Tiene cascadas, toboganes y consta de varias piletas encadenadas. Pero a su lado, el Parque Temático lo deja a uno boquiabierto. Los dinosaurios gigantes se alternan con esculturas de peques, los duendes patagónicos de un dibujo animado nacional. Dentro de poco, esa inmensidad de agua, animales prehistóricos y peques será coronada con un enorme arco que replicará al del Tiahuanacu. A la ligera, uno diría que todo ese conjunto da Dalí. Aunque podría dar también Lewis Carroll, con una Alicia quechua en un pequeño país de las maravillas.

Mi visita a Jujuy coincidió con un contingente mayoritariamente femenino de Carta Abierta y el Partido Humanista. Cada vez va más gente. Uno allí va a ver, a escuchar y a conocer. La manera injuriosa en la que el senador Morales elevó al conocimiento nacional la existencia de la Túpac Amaru, se resuelve en forma paradojal. El desarrollo aceitado que ha tenido esa organización, su mística y su originalidad puede plantear debates, pero si no se es un canalla perdido, despierta inequívoco respeto. Vivimos pidiendo que “se haga algo”. Hay que ir a ver cómo en el norte, una organización que se inspira en Evita, el Che y Túpac Amaru ha tomado de este último su rasgo principal. Nos es completamente desconocido, a los argentinos que venimos de los barcos, ese rasgo. Nunca nos hemos permitido el interés. No es solamente político el fenómeno de la Túpac Amaru. Es un brillante destello cultural.

© 2000-2009 http://www.pagina12.com.ar

diciembre 30, 2009 Posted by | Comunicación | , , | Deja un comentario

Cuidado con la trata, se trata de nosotras

El movimiento de mujeres, Juana Azurduy, presentó el libro Se trata de Nosotras, La trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, en la Asociación Judicial Bonaerense, seccional San Isidro, con la presencia de las compiladoras Cecilia Merchán y Mercedes de Isla, y la especialista local Lucía Heredia.

mlibro mujeres web

Diferentes voces en un libro que habla de la violencia sobre la mujer

noviembre 10, 2009 Posted by | Comunicación, Educación | , , , | Deja un comentario