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El cuento: origen y desarrollo (134) por Roberto Brey

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China:

Rebeliones y desarrollo…

 
La rebelión campesina del siglo XVII según Chou Ku-cheng
 
“A la rehabilitación agrícola de los comienzos del período Ming siguió, en el siglo XVI, un apoderamiento general de tierras por parte de la clase gobernante (miembros de la familia real, altos funcionarios, cortesanos y el propio emperador). Causó indecible miseria a los campesinos. En la primera mitad del siglo XVII la economía rural se deterioraba rápidamente. Los impuestos eran más pesados que nunca, debido a los tributos extraordinarios para abastecimiento militar, que sumaban más de un tercio de los ingresos totales.
Estos fueron los años en que la provincia de Shensí fue azotada por el hambre, que causó la muerte de innumerables personas. Las tropas allí acantonadas, a quienes se les debían más de treinta meses de sueldo, se levantaron y saquearon la tesorería local, los correos; licenciados por el gobierno, debido a las dificultades financieras, quedaron cesantes.
Estos sucesos fueron la causa inmediata del estallido de una rebelión que se extendió por la mayor parte del país y duró veinte años.
Li Chi-cheng, un correo, y Chang Sian-chung, un simple soldado raso, fueron dos jefes notables de las fuerzas rebeldes. Desde 1628 a 1635 sus actividades se limitaron al noroeste, con base en Shensí. Lanzaban arremetidas hacia el este, a la provincia de Shansí; hacia el sur, a las provincias de Jonán y Jupei; o hacia el oeste, a la provincia de Sechuán. En 1635, trece jefes rebeldes se encontraron en el norte de Jonán y proyectaron un plan de ataque coordinado. Después de esto, las fuerzas de Li Chi-cheng combatieron en la zona del río Amarillo, y las de Chan Sian-chung, en la zona de Yangtsé, extendiéndose hacia el sur hasta la provincia de Kuangtung. Dondequiera que llegaban ganaban el apoyo popular. Eran intransigentes con los aristócratas, altos oficiales y terratenientes, a quienes quitaban la vida repartiendo sus propiedades entre los pobres.
En los primeros años del siglo XVII, los manchúes, una rama de los tártaros nüchen en el noreste, comenzaron a hacerse fuertes y a avanzar constantemente hacia el sur.
En 1644 Li Chi-cheng marchó a Pekín y derrocó a la dinastía Ming. Pero se vio obligado a retirarse ante el avance manchú. Ese mismo año los manchúes establecieron su dinastía Ching. Los jan continuaron la resistencia armada durante cuarenta años, especialmente en el sureste y en el suroeste. Después que estas rebeliones fueron sofocadas el gobierno Ching se dedicó a consolidar sus fronteras.
En la segunda mitad del siglo XVIII se había convertido en el imperio más grande de Asia Oriental. Su territorio llegaba al Pamir, por el oeste; a Siberia, por el norte; y al archipiélago de Nansha, por el sur. Durante casi doscientos años la agricultura, la artesanía, la industria y el comercio gozaron de un desarrollo constante.
Entonces, en 1840, se produjo la famosa Guerra del Opio, que señaló el comienzo de un siglo de dominación extranjera en China.”
Lo que queda todavía por explicar es por qué la máxima potencia del mundo, la primera en realizar los máximos avances tecnológicos; la primera en el fundido del hierro ya a comienzos de nuestra era; el arado de hierro, el torno de hilar manual, la adopción de la energía hidráulica, las invenciones (la pólvora, el papel, la imprenta, etc.); la utilización de la química, el desarrollo de la navegación con los navíos más rápidos y poderosos, los avances en la medicina. En fin, la potencia que había logrado llegar al principio de la industrialización antes que cualquier país del mundo (en el siglo XIV), quedaría posteriormente detrás del desarrollo europeo y al margen de la colonización que aportaría las riquezas necesarias a Europa para erigirse en las máxima potencia (a costa de la expoliación de América).
Manuel Castells (sociólogo español nacido en 1942), que dedicó tiempo a este tema, cuenta que Joseph Needham (historiador científico inglés 1900-1995) propone que China quiso mantener una relación armoniosa entre el hombre y la naturaleza, que la rápida innovación tecnológica pondría en peligro. Aunque, asegura Castells, no explica el desarrollo tecnológico anterior y el deterioro ecológico subsiguiente.
Toma luego la obra de Wen-yuan Qian (1936-2003), quien sugiere una vinculación más estrecha  entre el desarrollo de la ciencia china y las características de una civilización dominada por la dinámica del Estado. Y luego se detiene en Joel Mokyr (historiador económico holandés nacido en 1946), quien estima que el miedo de los gobernantes se debió al posible impacto sobre la estabilidad social; la pacificación y el orden –asegura- tuvieron primacía sobre el avance tecnológico.
Esa culpabilidad atribuida al Estado chino por ese supuesto retraso, que produjo la sumisión a las nuevas potencias en particular durante el siglo XIX, Castell la analiza desde el punto de vista de que si el Estado puede ser un factor dirigente de la innovación tecnológica, también puede conducir al estancamiento “debido a la esterilización de la energía innovadora autónoma  de la sociedad para crear y aplicar la tecnología”. Luego toma el crecimiento de la China actual a partir de la intervención del Estado como demostrativo de que “la misma cultura puede inducir trayectorias tecnológicas muy diferentes según el modelo de relación entre Estado y sociedad”.
Al cerrar este capítulo de China, es evidente que todavía queda mucho para estudiar y analizar antes de sacar conclusiones apresuradas.
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agosto 27, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (133) por Roberto Brey

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Literatura,  filosofía, budismo, catolicismo, rebeliones… (II)

Influencia católica
A principios del siglo XVI llegaron a Pekín misioneros católicos que trajeron conocimientos científicos de occidente, en especial sobre astronomía, geografía y matemáticas. Fueron bien recibidos en la corte china, y algunos llegaron a ser empleados del gobierno en la Oficina de Asuntos Occidentales. Este primer impacto de occidente amplió el horizonte intelectual de la época.
Por otra parte, determinadas interpretaciones del credo católico, llevaron a nuevos levantamientos campesinos, ya a mediados del siglo XIX.
Similitudes y diferencias
Las variables y cambiantes relaciones sociales establecidas por los chinos, se reflejaron también en el pensamiento filosófico. Cuenta Ku-cheng:
“En la última época de la Edad Media predominó el estudio de li, que, a grandes rasgos, significa conducta humana. La doctrina de los letrados en Li consistía en «desarrollar el li celestial y eliminar los deseos humanos». Su aplicación política significaba que el pueblo debía ser obediente y soportar el dominio feudal. La voluntad individual no existía. La clase dominante veía esta filosofía como una herramienta útil para doblegar al pueblo; por eso la fomentó a través de toda la época. Sin embargo la protesta no fue, en ningún caso, silenciosa. El gran filósofo Dai Dung-yuan (1722-1777) condenó el estudio de li, calificándolo de ascetismo de la clase dominante.
Dijo: «Aquellos que mueren por castigo legal pueden aún merecer lástima, pero ¿quién compadecerá a aquellos que mueren de li. Un siglo antes, el gran historiador y letrado Juang Li-chou (1610-1695) puso en tela de juicio la autoridad del monarca y lo atacó por considerar el país como su propiedad privada, al entregarlo a sus descendientes. Dijo: «Hoy el monarca se comporta como si él fuera el anfitrión, y el pueblo como si fuera el huésped. Dondequiera que haya contiendas en el mundo, éstas provienen del monarca.»
Predominio comercial
Los terratenientes siguieron constituyendo la clase dominante, pero desde el fin del primer  milenio fueron los comerciantes los que empezaron a crecer. El desarrollo de la artesanía, en particular de la tejeduría de seda, con el avance de la minería, la fabricación y producción de porcelana; el impulso de cultivos comerciales, como algodón y té; y la expansión del comercio exterior, permitieron a los comerciantes asumir un papel cada vez más importante. Durante la dinastía Sung el impuesto al comercio fue una de las fuentes principales de ingresos del gobierno.
“Los comerciantes patrocinaban un gobierno central poderoso que fuera capaz de proteger sus intereses y fomentar las visitas de mercaderes extranjeros (relata Ku-cheng). El hecho de que la monarquía a fines de la Edad Media se hiciera más y más despótica puede considerarse como una consecuencia de esta demanda económica. Con el objeto de proteger el comercio exterior, bajo las dinastías Sung y Ming se establecieron administraciones navieras en los puertos comerciales. Y para facilitar el comercio interno se fijaron normas uniformes para la acuñación de moneda, para la aplicación de impuestos y para las medidas”.
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agosto 16, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (132) por Roberto Brey

132

 

China

 
Literatura,  filosofía, budismo, catolicismo, rebeliones… desarrollo.
Como se señaló en capítulos anteriores, el budismo no nace en China, sino que es introducido a mediados del siglo I por misioneros budistas de la India y otros de países situados al suroeste de China.
Cuenta el historiador Ku-Cheng: “…habían llegado  usando las rutas comerciales, para propagar sus doctrinas, que echaron raíces rápidamente”. Pero a la vez:
“Más de cien notables letrados chinos visitaron la India, según se sabe, entre los años 260 y 751. Los más destacados fueron Fa Sien, quien salió en el año 399 y permaneció quince años en la India; Süan Chuang, que fue en el 628 y estuvo diecisiete años; y Yi Ching, que fue en el 671 y se quedó 25 años. Su objeto principal era estudiar y traducir la doctrina y escritura budistas. Se dice que sólo Süan Chuang tradujo y trajo consigo quinientas veinte obras consistentes en seiscientos cincuenta y siete folios. La arquitectura, la escultura y la pintura china recibieron una fuerte influencia del budismo. Y la filosofía de China, durante el primer período de la Edad Media, fue predominantemente budista. A pesar de las protestas y objeciones de los letrados discípulos de Confucio y entre ellos del conocido erudito Jan Yü, de la dinastía Tang, la meditación y el ayuno budista se transformaron en cosa corriente en toda China.”
En las expresiones literarias chinas como en todas  las manifestaciones artísticas orientales, se reconocen como características propias expresadas en la literatura, la preocupación del  hombre por la naturaleza, la explicación de los fenómenos naturales, la relación entre el hombre y Dios, el origen de los pueblos, las normas morales para el comportamiento del hombre y la conservación de las tradiciones, usos y costumbres. La tendencia general es la búsqueda de la armonía entre el hombre y el cosmos.
La literatura china, en su desarrollo, se va alejando de la magia y de la lírica, para centrarse en la política, especialmente en la forma de gobernar que pueda engrandecer al reino. Después el siglo VI se da en China una efervescencia política y filosófica sin precedentes. En medio de ese movimiento surgen numerosos e importantes pensadores. Las diferentes corrientes buscan poner en práctica sus teorías bajo los distintos reinados. Poco ha quedado de todo ello y, el principal, como se ha visto, fue Confucio con sus libros y su discípulo Mencio, que proponen en parte el absolutismo, con una fuerte dinastía, que rija armónicamente las relaciones entre el gobernante y el gobernado.
Lao Tse, con el “Tao te King”, y su discípulo Zhuang Zi, sostienen por su lado una vuelta a la naturaleza, un poder débil en el Estado, y el abandono de la política y el gobierno para concentrase en la esencia de la propia naturaleza humana.
Mo Di, cuyas obras están recogidas en el “Mozi” (“Libro del maestro Mo”), expresa los anhelos de la gente común, como pequeño propietario, sólo espera que reine la benevolencia y la gente pueda vivir en paz.
Han Fei es el principal representante de la escuela legalista, quien considera el establecimiento de un estado de derecho como requisito para que el país avance.
En la poesía se destaca Qu Yuan, (siglo III a. C.) autor de numerosos poemas, aunque la fama le ha llegado sólo por uno: “Lisao”, que se puede traducir como “El lamento”, en el que llora por el mal gobierno del reino. Al ver que la decadencia era inevitable se suicidó arrojándose a un río.
El historiador Sima Qian (140-100 a. C.) es otra de las figuras de la literatura. El primer historiador como tal, recoge en sus “Registros Históricos” las noticias sobre las antiguas dinastías.
El siglo de la dinastía Tang es considerado el de la poesía. Se conservan más de 50.000 poemas de los más famosos 2.000 poetas Tang. Se memorizan en la escuela “Los 300 poemas Tang”, que fueron citados por muchos años por pensadores y políticos.
Su Dongpo (1036-1101), -también Zizhan- pseudónimo de Su Shi. Nació en Sichuan y llegó a ser alcalde de su ciudad. Fue uno de los grandes escritores chinos e importante pintor y calígrafo. Durante la dinastía Yuan el género literario que florece es el teatro; algunos dicen que los mongoles que gobernaban China en aquellos años, gentes sencillas, buscaban entretenimientos más vulgares, como los que les proporcionaban dramas y operetas. En esos años destacan los dramas de Guan Huanqing, denunciando temas tan universales como la explotación de los pobres, la injusticia, y los abusos de los poderosos. Se van gestando las obras que tomarán forma en los siglos siguientes, a base de leyendas, cuentos y tradiciones.
Es durante la dinastía Ming cuando esas tradiciones que circulaban de forma fragmentaria, toman forma definitiva, como es el caso de “A Orillas del Agua”, escrita por Shi Naian, que describe la rebelión campesina contra la dinastía Song.  El “Romance de los Tres Reinos”, de Luo Guanzhong narra la historia de la China del siglo III, cuando se dividió en tres reinos en guerra continua. Y la “Peregrinación al Oeste”, de Wu Cheng’en, que describe la peregrinación del monje Xuanzang a la India en busca de los libros budistas y las aventuras que le ocurren.
En la dinastía Ching los autores satirizan a la sociedad en decadencia en su interior, como en los “Extraños Cuentos de Liaozhai” de Pu Songli (1640-1715), o “Los letrados” de Wu Jingzi, y sobre todo el “Sueño del Pabellón Rojo”, de Cao Xueqin y Gao E. Cao, la obra cumbre de esa época. Sus personajes, víctimas de sus contradicciones, descripciones de personas y ambientes, que para muchos son paradigma de la belleza.
Una desesperada carnalidad rige toda la obra. El tema es la degeneración de un hombre y su redención final por la mística. Los sueños abundan: son más intensos porque el escritor no nos dice que los están soñando y creemos que se trata de realidades, hasta que el soñador se despierta. Abunda lo fantástico: la literatura china no sabe de “novelas fantásticas”, porque todas, en algún momento, lo son”, diría Jorge Luis Borges al comentar esta obra.
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agosto 11, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (131) por Roberto Brey

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China

 

Algunas consideraciones sobre Confucio

“Rebasar los límites no es un defecto menor que no alcanzarlos.”
(Luen Yu, o Conversaciones de Confucio, XI, 15)
Pang Pu, un estudioso chino que trabajó en proyectos culturales para la Unesco, ubica a Confucio (551-479 a.C.) en un tiempo trastornado por disturbios sociales y políticos, con una multitud de Estados gobernados por nobles cuyo pasatiempo era la guerra y que oprimían y explotaban de la manera más arbitraria a sus vasallos. Como Platón poco tiempo después, Confucio creía poder predicar a los tiranos cierta forma de virtud e iba de corte en corte tratando de inculcar a los príncipes la moral política que preconizaba. Durante su vida no alcanzó éxito alguno. Su doctrina fue  resumida por sus discípulos, como se dijo antes, y recién  bajo la dinastía Han y en la época de los Tang, los más altos funcionarios pasaron por escuelas cuya enseñanza se basaba en aquellos textos confucianos.
De alguna manera, para muchos, la concepción del Estado que Confucio propugnaba permitía la perpetuación de la clase política dominante.  Confucio pasó a ser denigrado y  ensalzado en distintos momentos, pero Pang Pu, resume los diferentes conceptos modernos sobre su influencia dentro y fuera de China.
Por un lado, explica que algunos historiadores afirman que Confucio habría representado los intereses de la clase ascendente de los terratenientes (en el periodo Primavera Otoño), opuesta a la clase dominante de los propietarios de esclavos. Su papel político habría sido pues positivo y “progresista”. Pero, según donde ubiquen los historiadores el período de transformaciones, sería el papel de las ideas de Confucio. Cuando es ubicado en la época de los “Estados Guerreros” (480-221 a.C.), Confucio habría representado los intereses de la clase declinante de los esclavistas, siendo por ello retrógrada su posición política. “Más aun, viajando de un Estado a otro su propósito principal era restaurar el antiguo orden esclavista”, dice Pang Pu.
Pero si se tomara el paso de la sociedad esclavista a la feudal en la época de la dinastía de los Zhou del Oeste (siglo XI año 722 a.C.), “Confucio defendía los intereses de las capas inferiores y medias de la aristocracia y de la naciente casta de los altos funcionarios”.
Pero no todos coinciden en el momento en que se producen esos cambios, y aún otros lo trasladan a los primeros años de nuestra era, por lo cual, el carácter conservador de su pensamiento y la existencia de la esclavitud no determinan su condición de “progresista” o “retrógrado”.
Dice Pang Pu que los conceptos “de ren y de li constituyen la base del pensamiento político confuciano. Por ren (literalmente, “benevolencia”, “humanidad”) suele entenderse los principios en virtud de los cuales los hombres pueden vivir en sociedad o amarse los unos a los otros. También en este punto discrepan las opiniones de los especialistas.”
¿Confucio trataba de atenuar las contradicciones entre opresores y oprimidos? Y ¿a quién beneficiaba eso? Lo concreto, dice Pang Pu: “dado que hasta entonces no existía teoría alguna que considerara a la humanidad en su conjunto, la doctrina confuciana constituía una revolución ideológica y que el filósofo debe por ello ser considerado como el más grande pensador de su tiempo”. Otros opinan todo lo contrario.
Pero la mayoría de los historiadores e investigadores chinos modernos, asegura Pang Pu, “parecen adoptar una posición intermedia entre esas dos tesis extremas”, y tienen en cuenta “que esa doctrina tomaba por primera vez en consideración a las “gentes del común””.
Dice Pang Pu  que para Confucio, el li (“reglas del decoro y de la cortesía”) constituye el núcleo del orden establecido, pero designa también las normas de la conducta individual. También allí existen opiniones encontradas.
Pero Pang Pu analiza que Confucio “predicaba la “voluntad del Cielo”, se oponía a las reformas y creía en los espíritus y divinidades. De ahí que haya quienes estimen que el pensamiento confuciano no es más que una metafísica idealista. Pero otros recuerdan que en la doctrina de Confucio el “Cielo” se identifica con la naturaleza y que él mismo se mostraba muy escéptico acerca de la existencia de los espíritus y del alma, lo que da fe de una gran audacia de pensamiento en relación con sus contemporáneos”.
Un aspecto en el que hay bastantes coincidencias entre los historiadores chinos es en la contribución que hizo Confucio como educador. La mayoría le atribuyen el haber sido el primero en dispensar enseñanza fuera de las escuelas oficiales adscritas a la corte, extendiendo así la cultura y la educación más allá del círculo de aristócratas que hasta entonces habían tenido sobre éstas un monopolio exclusivo.
Y concluye: “La pedagogía confuciana se adelantó a su tiempo: preconizaba una enseñanza abierta a todos, sin distinción de origen social; su método tomaba en cuenta las aptitudes de cada uno de sus discípulos y prefiguraba ya en cierto modo la mayéutica socrática.”
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agosto 2, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (130) por Roberto Brey

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Los cinco libros primitivos (3ª parte)

 
El quinto de los libros citados es el de los Anales de Primavera y Otoño, el “Chunqiu” -Ch’un Ch’iu-, una antigua crónica que ejerció una enorme influencia sobre obras históricas posteriores.
Los anales, relatan escenas de danzas rituales e himnos de sacrificios. Son anotaciones de sucesos que al parecer les eran anunciados en sus templos a los antepasados de linaje real. Los anales más antiguos son del siglo IX. Algunos se descubrieron en la tumba de uno de sus príncipes, escritos sobre tiras de bambú.
En Xi Ci, el autor Zhou Yi escribía: “Si dos personas actúan como una sola, su fuerza puede quebrantar el hierro y sus palabras son dulces como orquídeas”. Cui Hong también dice en su Estado Qin de los treinta países en el período de la Primavera y del Otoño: “Es fácil quebrantar a uno, pero si todos se reagrupan, será muy difícil quebrantarlos”.
Los hijos del rey de Huns jamás estaban de acuerdo. El rey los convocó a todos y le dio a cada uno una flecha. Les pidió a los príncipes romper las flechas, lo que hicieron bastante fácilmente. Después de eso, el rey le dio a cada uno de sus hijos un paquete de flechas y les pidió romperlas. Ninguno pudo hacerlo. El rey de Huns les dijo entonces: “Si entre hermanos ustedes no se entienden, solo serán como una flecha solitaria y ustedes fácilmente serán vencidos por sus enemigos, pero si ustedes permanecen unidos, serán como el paquete de flechas y nadie les vencerá. Esta es la fuerza de un acuerdo armonioso”.
Como se puede advertir, estos pensamientos eran comunes en otros tiempos y lugares y, de diversas formas, fueron trasladados hasta nuestros días.
Confucio decía: “El último objetivo de la etiqueta es alcanzar la armonía” (entre la humanidad y la naturaleza), pero pensaba en “armonía” “con principios”. Decía: “Los caballeros son armoniosos pero ninguno es igual a otro. Los hombres comunes son todos iguales, porque no son armoniosos”. El caballero tiene su propia opinión, pero siempre puede tratar a la gente con generosidad, decía. Otros pueden en cambio influir fácilmente en el hombre común. Repite sus ideas y las halaga, pero en cuanto hay un conflicto de interés, no puede sostenerlos.
Los antiguos llamaban a un hombre que tenía altos valores morales un caballero. Era respetado, pero también exigido.
Según Mencio, la armonía significa que la gente es como un solo espíritu, unido, y llevado al terreno político decía: “Si el rey es feliz hará feliz a su pueblo, si su pueblo es feliz el rey será feliz. Si el rey está inquieto a causa de lo que inquieta a su pueblo, su pueblo se inquietará por lo que le inquieta”. Sobre las relaciones sociales, decía: “La amistad entre caballeros es clara como el agua, mientras que la amistad entre los humildes es dulce como la miel”.
Confucio decía que se debía tratar a la gente con generosidad y ayudar a otros.
Una anécdota intenta ilustrar estos conceptos:
Guan Zhong y Bao Shuya, eran buenos amigos y hacían negocios juntos. Guan Zhong ganaba siempre más en sus transacciones, pero a Bao Shuya no le importaba, porque sabía que la familia de Guan Zhong era pobre. Como militar, Guan Zhong desertó durante una guerra, porque debía ocuparse de su madre anciana madre, pero a Bao Shuya no le molestó. Y Guan Zhong decía siempre: “Mis padres me dieron vida, pero Bao Shuya me conoce”.
Habrá que tener en cuenta que pese al predicamento del que gozó Confucio durante su vida, recién en el 140 de nuestra era el confucionismo pasó a ser la filosofía oficial del imperio.
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julio 23, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (129) por Roberto Brey

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Los cinco libros primitivos (2ª parte)


Otro de los libros, El “Shijing”, el Libro de Canciones o de Odas, es una selección de canciones antiguas al que a menudo se refieren los filósofos para apoyar sus dichos. Influyó sobre los poetas chinos de todos los tiempos. Confucio consideró la poesía como una importante ocupación para los hombres en altos cargos públicos, que no realizaban trabajos físicos y que eran ilustrados. Por eso las creaciones poéticas eran su exclusividad. Después del siglo VI es cuando se producen las mayores creaciones y se realizan recopilaciones de cuentos y poesías de tradición oral y escrita, análisis, clasificación y estudios literarios como “Shi Ping” de Chung Yung, sobre la calidad de la poesía y el “Wen Sin Tiao Lung” (La escena de la literatura) de  Liu Sie.
Un poema del “Shijing” dice:
“¡Qué hermoso y encantador es el melocotonero! ¡Cómo resplandece la vivacidad de sus abundantes hojas! Su encanto es comparable al de una joven novia que, cuando se dirige por primera vez a la casa de su prometido, sabe comportarse con rectitud y cortesía, manteniendo en todo momento la actitud adecuada”.
Y otro poema, éste de tema histórico, dice así:
“Eran más de cien mil los descendientes de la dinastía Chang (o Shang). Cuando el Imperio pasó a manos de otra familia, todos ellos se sometieron a los Zhou (o Chou), ninguno se rebeló contra la nueva familia soberana. El mandato del Cielo no es eterno. Los prudentes ministros de la familia Chang siguen en la corte sirviendo a los nuevos soberanos”.
Una estrofa referente a la vida y la enseñanza de un rey dice:
“Me comporto como debo con mi esposa, e igualmente trato con afecto a mis hermanos mayores y menores. De este modo gobernaré con rectitud mi Estado, ya que en él todos formamos una gran familia”.
Si bien el “Shijing” es la colección de las poesías escritas durante El período de Primavera y Otoño, no puede darse un crédito estricto a sus palabras, aunque reflejan de alguna manera la forma de vida de aquel período.
Confucio recomendaba el estudio de ese libro, y se cuenta que era costumbre recitar o aplicar la estrofa adecuada en las reuniones de altos funcionarios y nobles en los tiempos antiguos; y si un letrado no estaba versado en los poemas del “Shijing”, memorizando un mínimo de trescientos versos, no debía ni siquiera abrir la boca en estas reuniones.
También de aquellos poemas pueden extraerse conocimientos de esos tiempos y explicarse el porqué de las luchas internas, los esplendores y decadencia de las dinastías, su derrocamiento y las repeticiones del ciclo casi hasta nuestros días.
Un poema, de esa época, llena de pomposidad y derroche, relata:
«…los aristócratas perfumaban sus ropas, se afeitaban y pintaban el rostro, viajaban en carros con palio sobresalientes, usaban zapatos altos, se sentaban en cojines, se reclinaban en almohadas de seda multicolor y se rodeaban de objetos hermosos. Era tal la gracia con que iban y venían que parecían hadas».
“Todo este lujo se pagaba con el trabajo del pueblo”, explica Chou Ku-cheng.
El “Shijing” ha sido tradicionalmente considerado como uno de los textos del Confucionismo que más ha influido en la vida cultural y espiritual del pueblo chino, y ocupó un importante lugar en los orígenes de su cultura. Aunque siempre fue considerado un texto de ética y moralidad, la obra tiene su valor literario, según la consideración de los estudiosos del tema.
“Li Ching” -Lijing-, Libro de Ritos.
Allí se entiende que la existencia de las dos almas, una correspondiente al cielo y la otra a la tierra (el yin y el yang), una sensible y la otra inteligente, están dentro de cada ser humano. Una va hacia el cielo y la otra permanece en la tierra cuando se produce la muerte. Por eso es importante el culto a los antepasados, pues su alma sigue rondando la tierra. Un alma que los hijos deben cuidar y alimentar mientras dure su espera. El peor castigo para un hombre no era su muerte, sino la de sus descendientes, pues no quedaría nadie para cuidar de su alma.
De todas maneras, nunca es seguro que los textos respondan exactamente al pensamiento del que se considera su creador. Por ejemplo, en el caso de los textos de Confucio, se cree, con cierto fundamento, que gran parte de los textos podrían haber sido agregados por neo confucianos.
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julio 16, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (128) por Roberto Brey

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Literatura China


Los cinco libros primitivos
Es en la época clásica o primitiva donde se menciona la aparición de los libros más antiguos, que pueden ser considerados literarios, los llamados King o libros canónicos, que constituyen la base del conocimiento tomado del budismo y de las enseñanzas de Confucio (551-479 a. C.).
Los cinco libros clásicos fueron recopilados y comentados por Confucio:
1 “Shang Shu” -Shu Ching-, Libro de Historia.
2 “Yijing” -I Ching-, Libro de Cambios o de Mutaciones, o libro de adivinaciones.
3 “Shijing” -Shih Ching-, Libro de Canciones o de Odas.
4 “Li Ching” -Lijing-, Libro de Ritos.
5 “Chunqiu” -Ch’un Ch’iu-, Anales de Primavera y Otoño.
No son las únicas recopilaciones de antiguos conocimientos, pero han sido la principal guía para el desarrollo religioso y condujeron por siglos la vida de los chinos.
El Libro de la Historia, “Shang Shu”, contiene unos veinte artículos sobre la historia de las dinastías Shang y Chou, y describe hechos y acontecimientos con sus personajes, diálogos y actividades. Allí se dice, por ejemplo: “Yao sabe usar su sabiduría y su moralidad para armonizar sus relaciones. Cuando sus relaciones familiares son armoniosas, puede distinguir claramente los buenos de los malos funcionarios en el seno de una alianza tribal. Cuando la calidad de un funcionario es conocida, unifica los reinos de diferentes señores feudales”.
Se describe un mundo donde todo era armonía y la vida era próspera y feliz, y donde se trabajaba “después de la salida del sol” y se descansaba “después de su puesta”. Era la sociedad ideal según el confucionismo. Para que se viviera en armonía, los antiguos decían: “Utilizar la sabiduría y la moralidad para que la gente viva en armonía”. La sabiduría y la moralidad lograban la obediencia del pueblo.
El texto más antiguo es el “Yijing”, Libro de Cambios, y acerca de su origen, dice el apéndice de la obra:
“Antiguamente, cuando Páo Hsi -Fú-Hsi- llegó a gobernar todo aquello que se encontraba bajo los cielos, elevando la mirada contempló las brillantes formas que exhibían las alturas, y al bajarla observó las que le mostraba la tierra. Contempló las ornamentales apariencias de las aves y de las bestias, y las diferentes propiedades del suelo. Descubrió que las cosas existentes dentro de su persona eran las mismas que aquellas que la distancia le permitía contemplar. Entonces ingenió los ocho trigramas, para mostrar plenamente los atributos de las operaciones inteligentes y espirituales producidas en secreto, y clasificar las cualidades de las innumerables cosas”.
Existen otras teorías sobre el origen del libro, que en definitiva representa una cosmovisión donde aparecen el Yin y el Yang, los dos principios básicos del universo según el antiguo pensamiento chino. Confucio añadió los apéndices al libro, que sirven de ayuda para la comprensión del texto. El “Yijing” sigue siendo un libro de consulta compuesto por sesenta y cuatro textos, cada uno de los cuales explica un dibujo diferente formado por seis líneas superpuestas, y la combinación de texto y dibujo, multiplicados sesenta y cuatro veces, es un oráculo que puede ser utilizado en todos los órdenes de la vida.
También el libro es considerado como un largo poema circular, estructurado sobre sesenta y cuatro textos cuyos temas representan la transformación de las cosas que forman el universo o una descripción del cambio -la mutación- presentado como la verdadera imagen de lo real.
Según John Blofeldo, traductor del texto al inglés y a quien se debe la denominación de “Libro del Cambio”, el aspecto más interesante de la obra es la forma en que unas cosas se van transformando en otras, siguiendo los principios ordenadores de la realidad.
El texto fue utilizado por muchos y de diversas formas: desde quien afirma que  la estrategia del líder revolucionario que llevó adelante durante el siglo XX la creación de la República Popular China, Mao Tse Tung, fue una mezcla de dialéctica marxista-leninista y obediencia a los dictados del Yijing. Hasta casos como el del músico John Cage, que realizó sus composiciones poético-musicales siguiendo la estructura del libro.

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julio 10, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (127) por Roberto Brey

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Algo de historia China


El historiador Chou Ku-cheng cuenta que 2.500 años antes de Cristo, los primeros pobladores se extendieron en las fértiles llanuras que existían entre las márgenes de los ríos Amarillo y Yangtsé; y de vivir primero de los frutos y de la caza, rápidamente pasaron a cultivar sus propios alimentos; fundamentalmente cereales, y animales que supieron domesticar: vacas, cerdos, venados, ovejas, entre tantos.
En el Li Chi, (o Li Ching) Libro de los Ritos, escrito hace más de 2.000 años, se cuenta:
… «El Estado era una comunidad de todos. Los más capaces y hábiles eran elegidos y recomendados como jefes. La gente no sólo amaba a sus propios padres sino también a los padres de los demás. Criaban no sólo a sus propios hijos, sino también a los de otros. Los viejos podían vivir sus últimos años en paz. Había trabajo para todos los que estaban capacitados para hacerlo. Se cuidaba a todos los solteros, viudos, huérfanos inválidos.» Esto, aunque de dudosa exactitud, refleja en parte el modelo primitivo de la vida social china.
El desarrollo posterior, durante los siglos en que dominó la dinastía Sia o Xia (XXII al XVIII a C.) y luego la Shang (XVII a XI a C.) mostró las divisiones de clases que se sucedieron; surge el régimen esclavista y la utilización de seres humanos para mantener a las clases dominantes; aparecen las primeras monedas, se crea el primer sistema numérico (indispensable para las mediciones de tierras, determinar calendarios para la agricultura), y se desarrolla la escritura, que pasa de la representación de objetos a la expresión de ideas y relaciones.
Con el paso del tiempo, alrededor del 1100 a  C., es derrocada la dinastía Shang y se inicia el dominio de la Chou o Zhou, que duraría hasta el 200 a  C., durante el cual se desarrollaría el sistema feudal, con estados vasallos y múltiples categorías dentro de ellos. Aún para los siervos no esclavos, el sistema social era peor que el de la época de los siervos de la gleba de Europa. Los cultivos se diversifican, y aparece la morera (alimento de los gusanos que producirían la seda), entre otros.
Según el Li Chi:
«Los cultivos de tres años aseguraban una reserva para un año de consumo adicional, en tanto que el cultivo de nueve años producía una reserva para tres años más»
Aún con las dudas lógicas sobre esa afirmación, se cree que los cultivos permitían no solo satisfacer las necesidades los productores, sino que producían sobrantes, lo que permitió el desarrollo de las artesanías y el comercio.
Fue por los años que van de 722 a 480 antes de Cristo, conocidos como el Período de la Primavera y el Otoño, según la crónica histórica escrita por Confucio, cuando se producen grandes cambios sociales. Nobles contra sus señores, mercaderes que llegan a tener más poder que los nobles; diversas luchas internas, derrocamientos de señores, y las tierras apropiadas por los señores vencedores.
Las divisiones se superan con la llegada al poder de la dinastía Chin o Qhin (221-206 a  C.), se unifica el lenguaje escrito y culmina el desarrollo de las corrientes filosóficas; y se construye la Gran Muralla China, a instancias del líder Chi Shi Juang.
Mientras ocurría ello, se sucedían las guerras con los pueblos fronterizos, con las pesadas cargas impositivas correspondientes.
Cuenta Ku-cheng: “el comercio del hierro y la sal, antes tan lucrativos para los mercaderes, pasó a ser monopolio del Estado y éste monopolizó la reventa, a precios más altos, de artículos que en algunas partes del país se vendían a precios bajos. Los campesinos fueron enrolados en el ejército en cantidades enormes, quedando así muchas tierras sin cultivar. La pobreza se hizo tan aguda y general que creó un estado de crisis.
A comienzos del siglo I, Wang Mang, un hombre emparentado con la familia imperial, cuyos hermanos eran todos altos funcionarios militares, pero que, según se dice, era pobre y se sentía afectado por los sufrimientos del pueblo, surgió con un programa de reformas. En el año 9 de nuestra era derrocó al emperador, subió al trono y trató de poner en práctica sus ideas.”

Y esas ideas, durante los veinte siglos siguientes seguirían siendo consideradas revolucionarias. La primera fue ordenar que toda la tierra se convirtiera en propiedad imperial para que fuera re dividida. Como paso hacia la emancipación de los esclavos, se prohibió su compra y venta. Había que cultivar la tierra; el que no lo hiciera debía pagar impuestos triples. Funcionarios estatales vigilaron los precios al público para que no hubiera abusos; se establecieron impuestos a las principales actividades industriales y comerciales; y con esos fondos se hacían préstamos a los pobres o a los que montaban pequeñas empresas…
“Estas reformas no fueron, sin embargo, totalmente llevadas a cabo, porque las sabotearon los poderosos terratenientes-funcionarios encargados de hacerlas cumplir. La crisis continuó sin solución. El nivel de vida no mejoró y estallaron revueltas campesinas de gran envergadura”, explica Ku-cheng.
Y continuaron las guerras y las nuevas divisiones, a las que se agregaron luego las invasiones de los mongoles, entre otros pueblos nómades.
Se sucedían diferentes gobernantes y dinastías, con derroche y crecimiento artístico por un lado y sufrimientos permanentes para las clases trabajadoras que conducían a constantes  revueltas campesinas por otro, al tiempo que se va produciendo la asimilación de los invasores.
Por fin se produce la unificación de China durante la dinastía Sung o Song, a partir del año 979 de nuestra era y que duraría 300 años hasta la llegada de los mongoles, que sometieron a los chinos por 100 años, aún con grandes resistencias populares en todo el territorio.
Finalmente, para esta breve reseña, el éxito en la lucha contra los mongoles correspondió a Chu Yuan-chang, quien había sido durante su juventud monje mendigo, y subió al trono como fundador de la dinastía Ming (1368-1644). Sobre esto cuenta Ku-cheng:

“Por un lado Chu Yuan-chang tomó medidas para restaurar la producción agrícola y, por el otro, estableció una monarquía despótica mediante una alta centralización del poder político y militar. Ya consolidado, despachó enviados a los países vecinos, tales como Corea, y las islas Liu Chiu, en el este, y como Champa (en la actual Indochina), Siam, Cambodia, Java y Borneo, en el sur.
Durante la dinastía Ming se amplió enormemente el comercio con países extranjeros (…) En respuesta a la buena voluntad de los emperadores Ming, más de cincuenta países del sur de Asia mandaron representantes comerciales a China, según consta en las Crónicas Ming. También llegaron enviados del Imperio Bizantino, Holanda e Italia. De 1405 a 1430, grandes flotas, dirigidas por el famoso navegante Cheng Je, hicieron siete viajes al sureste de Asia y a los mares Indico y Arábico. Se establecieron relaciones comerciales con más de treinta países, entre los cuales se contaban algunos del Golfo Pérsico y algunos de la costa oriental de África.”
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julio 2, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

El cuento: origen y desarrollo (126) por Roberto Brey

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Ahora le toca a la China

 
Si bien la literatura de China no tiene los antecedentes de la surgida en la Mesopotamia (ver capítulo 115), algunos estudiosos dicen que las tradiciones orales semi literarias provienen de 3.000 años atrás. Tampoco es posible considerar “literatura”, como algunos insinúan, a los primeros escritos en huesos y caparazones de tortugas, posteriores al siglo XIV a C. Aquellos, más que la transcripción de un lenguaje oral, fueron los primeros intentos por trasladar gestos y sonidos guturales, a partir de necesidades concretas.
 
Muchas de las leyendas de épocas antiguas consideran a la escritura como un regalo de los dioses, cuando en realidad quedó establecido que la creación de la escritura moderna es producto de un largo proceso (de más de 5.000 años) debido al esfuerzo del hombre por poner por escrito, de la manera que podía y de acuerdo a las diferencias culturales de cada lugar, todo aquello que procuraba conservar de su grupo, particularmente la descripción contable de sus pertenencias. De alguna manera surge de una ‘necesidad’ práctica por encima de cualquier ‘deseo’ de entretenimiento o de placer estético o artístico.
 
Mal podríamos tampoco diferenciar por la escritura un determinado nivel de desarrollo en algún pueblo (ver capítulo 111). En algún momento Jean-Jacques Rousseau (1673-1712) planteó este tema al considerar las diferencias entre tres maneras de escribir: la que describe ideas, como los jeroglíficos egipcios y los glifos aztecas; la que representa proposiciones por medio de caracteres, como la china; y las palabras compuestas por un alfabeto. En su “Ensayo sobre el origen de las lenguas” de 1817, Rousseau explica:
 
“Estas tres maneras de escribir responden con bastante exactitud a tres estados diferentes bajo los cuales se pueden considerar la naciones constituidas por los hombres. El dibujo de los objetos corresponde a los pueblos salvajes; los signos de las palabras y de las proposiciones a los pueblos bárbaros; y el alfabeto a los pueblos civilizados.”
 
Es evidente que esta visión es no solo discriminatoria, sino también equivocada.
Dos siglos después, Claude Lévi-Strauss (1908-2009) relata una anécdota de cuando fue profesor de la Universidad de la Sorbona de París, en una cátedra que se llamaba: “Religiones de los pueblos no civilizados”, a la que dispuso cambiar de nombre para no ofender a sus alumnos; eligió el de “Religiones de los pueblos que no cuentan con escritura”, con lo que al decir del ya mencionado estudioso Luis-Jean Calvet, cae en una utilización de los términos “no civilizados” y “sin escritura” como sinónimos.
 
Al principio se hacía mención a que en la antigüedad se percibía a la escritura como un don, un regalo, y  no como el ingenio de los hombres desarrollado y perfeccionado a través de miles de años. Y es bueno señalar que esta convicción existía también en China. Según el célebre Shuo wen jie zi de Jiu Chen,  publicado en el siglo I de esta era, fue Chan Ji, enviado de Huang Di (el “dios amarillo”), quien en el siglo XXVI a. C., se inspiró en las huellas de diversos animales para inventar una escritura a partir de las diferentes marcas que dejaban. Esto en China, con esa escritura. Si pensamos en otras regiones con otros mitos, vemos que los dioses son diferentes y tienen variadas maneras de inventar las diversas formas de escritura, de las que se valió antes y que sigue utilizando el hombre hoy.
 
En la China Primitiva

Muchos estudiosos hablan de escritura clásica que, como se dijo antes, no es lo mismo que literatura. Este período se extiende hasta principios de nuestra era, y esa escritura fue extendiéndose hacia territorios vecinos, fundamentalmente como difusora del budismo. En realidad, una versión del budismo, que ya en años anteriores se había introducido en China desde la India. Claro que, tenía sus diferencias. Como cuenta Calvet, además de los textos base: los sutras (especie de aforismos dictados por Buda) y las obras de metafísica traducidas al chino, el budismo chino contaba con biografías de monjes, comentarios, glosas, etc., escritos directamente en chino. Al extenderse estas obras por Corea, Vietnam, y luego Japón, no sólo se propagaba la religión, sino también la escritura, que fue adaptándose luego en cada país. Hablamos ya del siglo III en adelante, de nuestra era.
 
Es conveniente señalar acá que la escritura en China significó también un paso importante para entenderse mejor en  medio de la diversidad lingüística que la caracterizaba. Aún en esta época se hablan una cincuentena de lenguas minoritarias, por parte de un 5% de la población (lo que representa para la actual China nada menos que 52 millones de personas). Además de ellas, según determinó el especialista Maurice Coyaud en 1969, existen las lenguas mayoritarias que son siete. Seis pertenecientes al sudeste y otra, el mandarín, compuesta por tres dialectos. 
 
 
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junio 29, 2012 Posted by | Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario